Jueves 9 de agosto

Jueves, 9 de agosto
Santa Teresa Benedicta de la Cruz, virgen y mártir, patrona de Europa

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según san Mateo 10, 28-33
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo; no hay comparación entre vosotros y los gorriones.
Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo».

Pistas: Vivir sin miedo. Nadie ni nada de este mundo podrá hacerte daño porque Dios está contigo, Él te cuida. Pero sí debes temer al que puede destruir con fuego, el demonio.
Jesús enseña que existe un ser espiritual malvado, que incita al mal y al pecado, y contra el que hay que luchar. Piensa cuántas veces en tu vida eres tentado, cuántas veces cuando las cosas van bien de repente surge algo que te lo pone difícil y parece que está hecho a propósito. Así que Jesús hoy nos dice que no tengamos miedo a las dificultades de esta vida, a los enemigos… Sólo al mal y al pecado, al fuego que puede destruirte (porque eso es lo que hace el pecado, prometer la felicidad y traer esclavitud, culpa y sufrimiento). Pero Jesús lo ha vencido, y sólo si tú le abres la puerta podrá influir en tu vida. Por eso, sé valiente, camina con Jesús, no te dejes seducir por el mundo y las pasiones.
Dios cuida de ti. Hay alguien que cuida de ti. No estás solo ni desamparado. No tengas miedo.
Jesús está de tu parte. Da igual lo que suceda. Si eres de los suyos, nunca te abandonará. Pero para ello tienes que quererlo, tienes que acogerlo. Eres libre y por eso, si le dices que no, Él no te va a obligar a nada. Libre para acogerlo o para rechazarlo, Jesús no usará la fuerza para hacerse presente en tu vida sino que eres tú el que debes tomar una decisión.
Tú ya le estás diciendo que sí cada día al rezar. Deja que esto se trasluzca en tu vida, reza y pide fuerzas para ser fiel. Y no tengas miedo, Dios cuida de ti.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración