Jueves 5 de septiembre

Jueves, 5 de septiembre
XXII semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Lucas 5, 1-11
En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la Palabra de Dios,estando él a orillas del lago de Genesaret; y vio dos barcas que estaban junto a la orilla: los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes.
Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: Rema mar adentro y echad las redes para pescar.
Simón contestó: Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.
Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande, que reventaba la red.
Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.
Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: No temas: desde ahora serás pescador de hombres.

Pistas: Imagina este evangelio como si fuera una escena de una película, como si lo estuvieras viendo. Métete en ella: ¿Qué pueden sentir? ¿Qué pueden pensar? Métete en la piel de Jesús, de Simón (Pedro), en la de Santiago y Juan.
Fíjate en los detalles: Jesús se hace presente en lo cotidiano (vienen de trabajar). Simón ya tenía que ser amigo de Jesús para dejarle subir a su barca: ¿qué significará eso? Ve a Jesús enseñar. Se fía de Él (rema mar adentro y echa las redes). Por su palabra, no por propio convencimiento. Por fe Simón obedece. Y ve cosas extraordinarias. Se siente indigno. Y Jesús llama a ese hombre a seguirle y le da una misión. Le hace darse cuenta de que el camino es otro, de que la tarea es importante y de que no importa quien seas, ni los cargos o prebendas, sino querer caminar al lado de Jesús.
En este evangelio algo te llamará la atención, tocará tu corazón, te surgirá una idea… Párate, reza con ello, deja que Dios te inspire y te hable. Y háblale tú a Él. ¿Te quieres fiar de Jesús? Sólo tienes que dejarle que suba a la barca de tu vida.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración y llévalo a tu vida