Jueves 21 de febrero

Jueves 21 de febrero
San Pedro Damiani, obispo y doctor de la Iglesia

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según San Marcos 8, 27-33
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Felipe; por el camino preguntó a sus discípulos: ¿Quién dice la gente que soy yo? Ellos le contestaron: Unos, Juan Bautista; otros, Elías, y otros, uno de los profetas.
Él les preguntó: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Pedro le contestó: Tú eres el Mesías. Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie.
Y empezó a instruirlos: El Hijo del Hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los senadores, sumos sacerdotes y letrados, ser ejecutado y resucitar a los tres días. Se lo explicaba con toda claridad.
Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo.
Jesús se volvió, y de cara a los discípulos increpó a Pedro: ¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!

Pistas: Puedes hacerte las mismas preguntas: ¿Quién dice la gente que es Jesús? ¿y tú? ¿quién es para ti? ¿qué lugar ocupa en tu vida?
La respuesta de Pedro: “Tú, eres el Mesías” implica reconocer que Jesús es a quien ellos esperaban. Aquel que cumpliría las promesas de Dios, traería el Reino de Dios, liberaría al pueblo. Pero su idea del Mesías y la esperanza que tienen puesta en Él es todavía demasiado mundana. Jesús quiere enseñarles a entender la realidad con la mirada de Dios. Quiere que entren en su Reino y no se dejen seducir por otro tipo de visiones triunfalistas y apegadas al poder.
Así que Jesús les instruye, les enseña quién es, les avisa de lo que va a suceder. Pero Pedro se rebela. No entiende lo que Jesús dice y cree que se equivoca de camino (recuerda el Evangelio de la levadura de los fariseos y los partidarios de Herodes: el poder, las posiciones, la apariencia…) Y Jesús le dice a Pedro una de las frases más duras del Evangelio: “¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!”.
Es interesante que mires a tu vida y te preguntes ¿pienso como Jesús y me dejo guiar e instruir por Él? ¿o pienso como el mundo y me dejo seducir por Satanás? ¿quiero elegir el camino de ser discípulo o me engaño con otro tipo de intereses?
El camino de Jesús es la entrega por amor y ésta le llevará a un camino muy duro, pero cuyo final es la resurrección. El camino de sus discípulos, Él se lo explicará, es seguir la misma senda de entrega y amor a Dios y a los demás. Así que ¿quién es Jesús para ti? ¿le estás siguiendo?
Pedro al final fue capaz. Pasó por dificultades, abandonó a Jesús, le negó, pero le amó hasta entregar la vida por Él y se sintió amado y perdonado. Fue capaz de guiar a la Iglesia, se llenó del Espíritu Santo… ¿Quién es Jesús? ¿te atreves a seguirle? ¿eres capaz de mirar a Jesús no con los ojos del mundo sino con los de la fe?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.