Jueves 16 de julio

Jueves, 16 de julio
Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo (La Virgen del Carmen)

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Mateo 11, 28-30
En aquel tiempo, Jesús exclamó: Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.

Pistas: Ayer nos decía Jesús que Él es quien revela al Padre y que para poder tener entrada en el Reino hay que hacerse pequeños y acercarse a Él. Hoy nos explica que seguir ese camino, encontrarnos con Él, trae paz, descanso, alivio.
No es la paz de no hacer nada, de conformarse o amoldarse, sino la que surge de encontrarse con Él y aprender a vivir como Él. De ser discípulo suyo.
¿Cuál es el yugo de Jesús? Vivir como Él, aprender a amar, amar a Dios y al prójimo y dejarse amar. Éste es el yugo que hay que cargar para que Dios pueda realizar su obra, aprendiendo de Jesús, manso y humilde. Recuerda que ser humilde es vivir en la verdad y la mansedumbre es la capacidad para controlar el enfado, la ira, desde la razón y con la fuerza del Espíritu Santo. No tiene nada que ver con ser débiles de corazón o de carácter. Todo lo contrario, se trata de saberse necesitados de Dios, pequeños y para esto necesitamos salir de uno mismo. Se trata de ser valientes para vivir en el amor, eligiendo seguir a Jesús en las actitudes y decisiones.
Jesús promete que este yugo y esta carga son llevaderos y ligeros ¿Cuántas veces nos ponemos cargas pesadas pensando que van a llenarnos de felicidad y solo traen insatisfacción y sufrimiento? La promesa de Jesús es segura ¿Te atreves a acercarte a Él?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.