Jueves 14 de marzo

Jueves 14 de marzo
I semana de cuaresma

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, para llevar la oración a tu vida)

Evangelio según san Mateo 7, 7-12
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le va a dar una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden!
En resumen: Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la Ley y los profetas.»

Pistas: Pide, busca y llama, se te dará, encontrarás y se te abrirá. Jesús invita a acercarse a Dios con total confianza, como lo haría un hijo a su padre (“pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas…”). ¿Qué necesitas pedirle a Dios?
¿Qué estás buscando?
¿Dónde estás llamando?
Nos habla este Evangelio de un doble movimiento en el que Dios siempre está dispuesto a responder si te acercas a Él. Por eso la oración es una relación, un encuentro personal, una experiencia que involucra todo el ser (como las relaciones personales). No sólo la inteligencia, o la emoción, o la libertad… todo el ser.
La conclusión final da qué pensar. Es como si fuese la conclusión de otra parte y el evangelista se hubiera equivocado. Pero si miramos el mensaje de Jesús en su conjunto comprendemos que la relación con Dios se mide y se manifiesta con el amor al prójimo, en cómo tratamos a los demás. Así que, si Dios es bueno contigo, si Dios te ama, si Dios se da, se hace el encontradizo y te abre ¿cómo tendrás tú que actuar con los demás?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.