Jueves 11 de octubre

Jueves 11 de octubre
Santa María Soledad Torres Acosta, virgen
San Juan XXIII papa

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según San Lucas 11, 5-13
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Si alguno de vosotros tiene un amigo y viene a medianoche para decirle: «Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle». Y, desde dentro, el otro le responde: «No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados: no puedo levantarme para dártelos».
Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide, recibe, quien busca, halla, y al que llama, se le abre.
¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?

Pistas: El Evangelio de hoy es una invitación a pedir, buscar y llamar.
Imagina una casa judía. No es como las nuestras. Para salir hay que despertar a los niños. Y piensa en las preguntas que hace Jesús al final del Evangelio. Todo ello tiene una sola intención: que te des cuenta de que Dios siempre escucha. Y que cuando reces lo hagas con la confianza del que reza a Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. No a un dios lejano al que no le importan tu vida ni tus problemas, sino al Padre que te ama, al Hijo que se hizo hombre por ti, que murió y resucitó y vive para siempre, y al Espíritu Santo que habita en tu corazón, que te guía y te llena de los dones de Dios.
Por eso, el Evangelio de hoy termina diciendo: “¿Cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?”. No sólo son cosas buenas lo que Dios te da. Es Él mismo, el Espíritu Santo, el mayor don y regalo que Dios puede darnos. Dios en ti y sus dones, su fuerza, su vida, su salvación. Todo el poder que tenía Jesús, todo lo que Jesús logró es posible en tu vida.
Así que pide, busca y llama con fe y perseverancia. Pide, busca y llama al Espíritu Santo y recibirás la vida de Dios en ti.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.