Domingo 5 de julio

Domingo, 5 de julio
XIV Semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Mateo 11, 25-30
En aquel tiempo, Jesús exclamó: Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla. Si, Padre, así te ha parecido mejor.
Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.

Pistas: El Padre se revela a los sencillos y pequeños. Esta es la primera característica que explica Jesús hoy: el Reino de Dios, la salvación de Dios, la vida de Dios, conocer y relacionarse con Dios, no es para una élite de sabios y entendidos, sino para los que con sencillez lo acogen, para los que se saben necesitados. Así ha querido hacer Dios, darse a conocer al que le abre el corazón, al que le acepta, al que le acoge… no al que le quiere atrapar, comprender con conceptos e ideas… Porque Dios es mucho más de lo que puedas entender, comprender, imaginar, sino no sería Dios sino un invento.
Jesús revela a Dios y por eso acudir a Él es encontrarse con Dios. Jesús dice hoy: si estás cansado y agobiado (piensa en tus cansancios y agobios, en tu búsqueda, en lo que necesitas) acude a Él y encontrarás descanso y alivio. Hay una condición: cargar con el yugo y aprender de Jesús, que es manso y humilde. El papa Benedicto dice que este yugo es la ley del amor,. En el fondo es vivir en el Espíritu, elegir el camino de Jesús frente a tantos otros que se postulan como fuentes de felicidad, paz y plenitud y no son más que mentiras.
Acercarse a Jesús, tal como estés, con tus agobios, luchas y cargas, con tus cansancios, y elegir el amor y lo que ello conlleva es el reto para esta semana. Busca un momento, ponte en presencia de Jesús, llévale tus cargas y sufrimientos y descansa en Él.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.