Domingo 30 de diciembre

Domingo 30 de diciembre
Fiesta de la Sagrada Familia: Jesús, María y José

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según san Lucas 2, 41-52
Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua.
Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.
Éstos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca.
A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre:
—«Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.» Él les contestó:
—«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?» Pero ellos no comprendieron lo que quería decir.
Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad.
Su madre conservaba todo esto en su corazón.
Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres.

Pistas: Sabemos muy pocas cosas de la infancia de Jesús, pero la escena que nos cuenta el Evangelio de hoy es relevante. Nos presenta a José y María buscándole.
Jesús crece en una familia. Y la Iglesia nos la presenta como modelo. Una familia como las nuestras, con sus luchas, sus dificultades, sus sobresaltos… Pero una familia en la que está Jesús.
Es muy bonito caer en la cuenta de que José y María tienen que ir descubriendo quién es Jesús. Y cómo Jesús se desarrolla y aprende en esa familia. Ésta es una de las claves del Evangelio de hoy: hacernos descubrir que Jesús creció, aprendió, vivió bajo la autoridad de José y María, y fue siendo consciente de su propia identidad. El Hijo de Dios hecho hombre, verdadero hombre, con todas las consecuencias.
Puedes leer el Evangelio pensando qué puedes aprender para tu vida, para tu familia ¿Cuáles son las actitudes de cada uno? Jesús vive en esa familia y en ella aprende. María y José también tienen que aprender que Jesús tiene una misión. Y al final será Jesús el que les abra a ellos un camino nuevo. Lo mismo que hará para ti y tu familia.
Por eso, confía tu familia a Jesús. Reza por ella. Aunque haya dificultades, Jesús no la abandonará.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.