Domingo 27 de enero

Domingo 27 de enero
III domingo del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según san Lucas 1, 1-4; 4, 14-21
Excelentísimo Teófilo:
Muchos han emprendido la tarea de componer un relato de los hechos que se han verificado entre nosotros, siguiendo las tradiciones transmitidas por los que primero fueron testigos oculares y luego predicadores de la palabra. Yo también, después de comprobarlo todo exactamente desde el principio, he resuelto escribírtelos por su orden, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido.
En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas, y todos lo alababan.
Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido.
Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor.»
Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles: —«Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.»

Pistas: “Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír”.
¿Quién es Jesús? Es el que cumple las Escrituras. Es el que está ungido por el Espíritu (recuerda el Bautismo de Jesús). Y por eso trae la Buena Noticia (el Evangelio). Trae libertad. Realiza el año de gracia. En el libro del Levítico era el año jubilar en el que se cancelaban las deudas y todas las posesiones retornaban a sus antiguos dueños. Y se cumple con Jesús, el Mesías que trae la liberación a los cautivos y oprimidos. Que te devuelve tu libertad, sea cual sea tu esclavitud personal.
Ahora, lleva la Palabra de Dios a tu vida ¿Necesitas salvación? ¿necesitas libertad? ¿necesitas escuchar una Buena Noticia? ¿necesitas que se cancelen las deudas de tus pecados, de tus miserias y mediocridades?
En Jesús se cumple la Escritura. Es el que está ungido para salvar. Ha cumplido la Palabra de Dios con creces. Vivo y resucitado es el camino hacia Dios, el que da el Espíritu Santo. Es el que salva.
Te invito a que fijes tus ojos en Él y escuches cómo te dice que las promesas de Dios para tu vida, las promesas de Dios para la humanidad, son verdad y se cumplen en Él. Y, siguiéndole, quedarás restaurado.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.