Domingo 25 de noviembre

Domingo 25 de noviembre
Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según san Juan 18, 33b-37
En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: «¿Eres tú el rey de los judíos?» Jesús le contestó: «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?».
Pilato replicó: «¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?».
Jesús le contestó: «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.» Pilato le dijo: «Con que, ¿tú eres rey?»
Jesús le contestó: «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.»

Pistas: Jesús es Rey. Pero ¿en qué sentido es Rey?
En Jesús se cumplen las promesas mesiánicas del Antiguo Testamento. Un descendiente del rey David será el mediador de la salvación de Dios.
En el Evangelio de Juan, Jesús se declara rey. Pero no como gobernante de un reino territorial, ni con un poderoso ejército. El camino que Jesús elige es el del amor y la entrega. De ahí la importancia que el cuarto evangelio otorga al rótulo de la cruz (Jn 19,19-22): Jesús el Nazareno, el rey de los judíos (INRI). La escena de la inscripción es el último acto de la pasión como revelación de la realeza de Jesús.
Las conversaciones con Pilato han servido para preparar la interpretación de la cruz y de la muerte. Porque es ahí donde Jesús es entronizado rey. La victoria de Jesús se da en la paradoja: Morir para vivir. Sufrir para salvar. La cruz libera. En la oscuridad se abre paso la luz. En el dolor nace la esperanza.
Jesús es el rey que revela y testimonia la verdad de Dios. A eso ha venido, a ser testigo de la verdad. En la muerte y resurrección de Jesús los hombres son librados de la muerte y del poder del pecado y del mal, para poder entrar en la vida de Dios. Y así inaugura Jesús su reino. En la exaltación de Jesús en la cruz se da a conocer su verdadera realidad: Jesús vuelve al Padre, vuelve a aquel que le ha enviado. Esto es lo que hace patente la elevación del Hijo del hombre.
Y para ti que estás leyendo este Evangelio ¿qué implica? ¿qué te dice Jesús hoy? ¿decides dejar que sea el rey de tu vida? ¿estás dispuesto a seguirle y entrar en su reino?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.