Domingo 24 de febrero

Domingo, 23 de febrero
VII Semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Mateo 5, 38-48
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
—Sabéis que está mandado: «Ojo por ojo, diente por diente.» Pues yo os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehuyas. Habéis oído que se dijo:
—Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo.
Yo, en cambio, os digo:
Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los paganos? Por tanto, sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.

Pistas: ¿Jesús manda a sus discípulos ser tontos y débiles? ¿Puede mandar ser cobardes? Al contrario, propone el camino más difícil, el del amor, el de ser como El camino de elegir amar.
El amor no es sólo un sentimiento, también es una decisión, un acto de la libertad y de la razón. Yo puedo elegir amar al que me ofende, me hace daño, no se lo merece… puedo elegir desearle el bien, pedir por su conversión, no devolverle mal por mal, ayudarle, perdonarle… Porque en el fondo, si lo piensas bien, ¿quién sufre más, el que odia o el que es odiado? ¿el que no perdona y carga con ese peso o el que ha ofendido?
Las faltas de amor, aunque muchas veces parecen victorias, no son más que cargas y sufrimientos, ponen barreras para poder relacionarte con Dios, con los demás y contigo mismo. Jesús te dice hoy: sé perfecto como tu Padre celestial es perfecto. Vive en su amor, porque tú eres un hijo, una hija, de Dios. Tú eres amado, perdonado y elegido por Dios. Y tienes el poder y la fuerza del Espíritu Santo para vivir en camino de perfección como te pide el Evangelio.
Ama y sé libre. Ama y cambia el mundo. Elije amar cuando no lo sientas, decide amar al que no se lo merece, perdonar al que te ha ofendido, dar al que no te podrá devolver…. La invitación de Jesús es a una vida extraordinaria, si la aceptas verás cómo surge un mundo nuevo a tu alrededor.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.