Domingo 23 de septiembre

Domingo, 23 de septiembre
XXV tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según san Marcos 9, 30-37
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía:
—«El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará.» Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle.
Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó:
—«¿De qué discutíais por el camino?»
Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:
—«Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.» Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:
—«El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.»

Pistas: Jesús les muestra el camino de la entrega. Morir para resucitar. Ellos no entienden. Estaban asustados por las palabras de Jesús. Todo se volvía complicado, tanto que incluso la propia vida corre riesgo. Y tienen miedo. El camino de la entrega, la cruz, morir a uno mismo… es un camino que da miedo.
Por otro lado, el camino de las glorias humanas, los puestos, los honores… ése es atractivo. El triunfador, el que se sale con la suya, el que hace lo que le da la gana, ése es el verdadero vencedor. Para el mundo de hoy ¿quiénes son los más importantes? Y para ti ¿qué significa ser importante?
Para Jesús: “Ser el último y el servidor de todos”. Si quieres ser discípulo de Jesús tienes que grabarte esto en tu corazón y en tu mente: Humildad, amor y servicio. Son el único camino. Todo lo demás no son más que engaños si no se viven con las actitudes anteriores.
Y les pone el ejemplo de acoger a un niño. ¿Qué se puede “ganar” de un niño? ¿qué beneficio o interés tiene? En realidad, nada, sólo su amor, su admiración, que son siempre sinceros, que los dan de corazón…
Nuevamente es el camino del amor, de la gratuidad, de la entrega y la humildad el que Jesús recorre y propone a sus discípulos. Puedes pensar y rezar con ello. ¿Es éste el camino que yo recorro? ¿es el camino que la Iglesia que yo construyo recorre? ¿de qué discutes por el camino con los otros discípulos? ¿cuál es el centro, Jesús, o tus aspiraciones y deseos?
Jesús te enseña el camino para ser grande y para ser feliz. ¿Estás dispuesto a recorrerlo?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.