Domingo 21 de julio

Domingo 21 de julio
XVI domingo del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Lucas 10, 38-42
En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.
Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra.
Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano.»
Pero el Señor le contestó: «Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; solo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán.»

Pistas: El primer detalle bonito del Evangelio de hoy es que Marta y María son amigas de Jesús y le invitan a entrar en su casa, en su hogar.
Marta quiere a Jesús y quiere que todo esté listo para atenderle. Se preocupa por Él. El Evangelio no nos lo dice, pero quizás fueron los discípulos de Jesús con Él. Llega un momento en el que Marta explota, porque ve a María “sin hacer nada”, escuchando a Jesús. Y Él aprovecha para darnos la lección más importante: ¿cuántas cosas buenas hacemos en la vida que nos agobian y nos quitan la paz? En muchas ocasiones ¿cuántas cosas hacemos por Jesús, por su Iglesia, por ser fieles a Él, pero estamos como Marta?
Y Jesús nos da la clave: estar con Él para escucharle, estar a sus pies, nuestra relación con Él. Y eso nadie nos lo podrá quitar. El resto de las cosas fallarán, nuestras fuerzas para servir, nuestras capacidades, incluso nuestra fidelidad… pero si estamos con Jesús y estamos a sus pies, escuchando y aprendiendo, estaremos listos para servir, para amar, para actuar. Mira tu vida y descubre lo que te enseña el Evangelio de hoy.
Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.