Domingo 2 de junio

Domingo 2 de junio
Ascensión del Señor

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Lucas 24, 46-53
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
—«Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén.
Vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto.» Después los sacó hacia Betania y, levantando las manos, los bendijo. Y mientras los bendecía se separó de ellos, subiendo hacia el cielo.
Ellos se postraron ante Él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios.

Pistas: Este Evangelio nos cuenta la ascensión de Jesús. ¿Cómo estará Jesús con nosotros tras su resurrección? Se ha aparecido a sus discípulos, les manda predicar que está vivo y el mensaje que anunció antes de la resurrección. Les nombra sus testigos y les manda esperar que les envíe la fuerza de lo alto. Ellos serán sus testigos. Pero necesitarán el Espíritu Santo.
Jesús sube al cielo no para desentenderse del mundo. Sube al cielo para abrir el camino hacia Dios y su humanidad resucitada está en presencia de Dios. Jesús va delante. No se ha ido, sigue entre nosotros y nos ha elevado junto a Dios.
Perseveran en oración y al final comprenderán que Jesús sigue en medio de ellos. En la Eucaristía, en la comunidad, en la oración, en los pobres… Jesús no se ha ido, está a tu lado, y te lleva a Dios.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración y llévalo a tu vida