Domingo 14 de mayo

Domingo 14 de mayo
V domingo de Pascua

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según San Juan 14, 1-12

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: No perdáis la calma, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias si no, os lo había dicho, y me voy a prepararos sitio. Cuando vaya y os prepare sitio volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino. Tomás le dice: Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo podemos saber el camino?
Jesús le responde: Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto. Felipe le dice: Señor, muéstranos al Padre y nos basta.
Jesús le replica: Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: «Muéstranos al Padre?» ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también el hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre.

Pistas: Que en los días anteriores hayamos leído este Evangelio nos da la oportunidad de volver a retomarlo dejando que la Palabra de Dios nos hable y descubriendo que siempre tiene algo nuevo que decirnos. Pide el Espíritu Santo, relee despacio el Evangelio, parándote en aquello que te llame la atención, en lo que te dé luz para alguna situación de tu vida, y reza con este texto.
San Juan hoy nos habla de quién es Jesús, de la posibilidad de creer en Dios y conocerle. Te habla de la vida eterna, de no tener miedo. Porque estar con Jesús es estar en el camino y vivir con plenitud, es descubrir la verdad, es hacer las obras del Padre, es vencer a la muerte y al mal, es encontrar vida.
Jesús ya está en el Padre y envía el Espíritu Santo que te da la fuerza para creer, para hacer las obras de Dios, para vivir con plenitud. Hoy, además, nos anima en el camino: “No perdáis la calma, creed en Dios y creed también en mí”. Pon tu confianza en Jesús y no resultarás defraudado.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.