Domingo 10 de mayo

Domingo, 10 de mayo
Semana V de Pascua

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 14, 1-14

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.» Tomás le dice: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»
Jesús le responde: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí.» Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.»
Jesús le replica: «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: «Muéstranos al Padre»? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, hace sus obras. creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.»

Pistas: Este año coincide que hemos leído hace nada este pasaje.
Para rezar con Él sitúate en el discurso de despedida de Jesús. Los discípulos están llenos de miedo y Jesús hablándoles de algo que todavía no son capaces de comprender. Ellos lo querían ya, pero hasta que Jesús muere y resucita no podrán entenderlo ni vivirlo. Tal vez nos puede suceder tantas veces a nosotros sentirnos perdidos, sin entender a Jesús. Nosotros también podemos pensar: “Jesús ¿cómo no tener miedo ante la incertidumbre que vivimos?, ¿cómo no preocuparse o dudar?” Y Jesús contesta: no tiemble vuestro corazón, ¡creed!
Y ¿cómo creer?, ¿cómo descubrir lo que Jesús promete? Tomás y Felipe quieren saber, quieren entender. La respuesta es Jesús mismo, acercarse a Él. Es el camino, la verdad, la vida (el Buen Pastor, la Puerta, la Luz, la Palabra…). Es Jesús. Por Él podrás llegar a Dios, por medio de El podrás tener vida y experimentar como se hacen realidad las promesas que Jesús ha hecho. Esto no es una teoría, se trata de vida y nace de una relación con Jesús.
Si tienes dudas, fíjate en las obras de los que creen en Él (no en los pecados) ¿Cuánto bien, verdad y vida han traído los santos a este mundo? O mírate a ti mismo: ¿cómo cambia la vida cuando dejas que la luz de Jesús entre en ella? Las obras de Jesús, son ahora las obras de la Iglesia. Después de su resurrección, el Espíritu Santo actuando en la Iglesia continúa la obra de Jesús. Y esto es una llamada, una invitación. Jesús tiene poder, para abrir caminos en tu vida, caminos que no podías ni soñar, ni imaginar. Caminos nuevos llenos de la vida de Dios. Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, dice Jesús ¿te acercas a Él?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida