Domingo 10 de junio

Domingo 10 de junio
X domingo del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según san Marcos 3, 20-35
En aquel tiempo, Jesús fue a casa con sus discípulos y se juntó de nuevo tanta gente que no los dejaban ni comer.
Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque decían que no estaba en sus cabales.
También los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: «Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios.»
Él los invitó a acercarse y les puso estas parábolas: «¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino en guerra civil no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa. Creedme, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre.» Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.
Llegaron su madre y sus hermanos y desde fuera lo mandaron llamar. La gente que tenía sentada alrededor le dijo: «Mira, tu madre y tus hermanos están fuera y te buscan.» Les contestó: «¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?»
Y, paseando la mirada por el corro, dijo: «Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.»

Pistas: Ni su familia, ni la gente de su cultura y religión consiguen entender a Jesús. Unos piensan que no está en sus cabales, otros que está endemoniado. Jesús es consciente de que en Él actúa el Espíritu Santo, el Espíritu de Dios. Y también es perfectamente consciente del camino que ha elegido: El de entregarse para crear un nuevo camino de relación con Dios. Él ha venido a crear un tipo de relación como el de una familia entre los que buscan cumplir la voluntad de Dios.
Hay muchas ideas con las que puedes rezar en este Evangelio. Primero, pregúntate quién es Jesús. Otra idea puede ser comprender la importancia de la unidad: La división debilita. Ni siquiera el demonio está dividido. Y Jesús ha venido a vencer al demonio, por eso no valen las medias tintas. También puedes rezar con la idea de ser familia de Jesús buscando hacer la voluntad de Dios.
No somos unas marionetas o simples siervos… Lo que Jesús construye es mucho mayor que esto. Por eso la fe cristiana es relación, no sólo ideas o normas. Por eso orar es hacerte más familia de Dios. Por eso puedes hablar con Jesús, conversar con Él, sabiendo que te escucha, que está siempre contigo.
Lee el Evangelio mirando a tu vida y deja que su luz te ilumine. ¿Qué te está diciendo Dios hoy en su Palabra? Y respóndele con tu oración.