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*Viernes, 23 de julio* *Santa Brigida, religiosa, patrona de Europa*

*Viernes, 23 de julio*
*Santa Brigida, religiosa, patrona de Europa*

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

*Evangelio según san Juan 15, 1-8*
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador.
A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos., el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.»

*Pistas*: Leemos hoy un pasaje del Evangelio de San Juan. Una de las imágenes que utiliza Jesús para hablar de sí mismo y la relación con sus discípulos es la vid.
Piensa que Jesús es la vid y tú eres el sarmiento. El mensaje es claro: si estás unido a Jesús tu vida dará fruto, necesitarás ser podado, tendrás que estar siempre cerca de Él. Pero será el camino para dar fruto para la gloria de Dios.
Fíjate en la importancia de la Palabra de Jesús que purifica y da poder para pedir, para orar. Y también en que Dios quiere que des mucho fruto. La vida cristiana nunca es algo pasivo, conformista o mediocre. Siempre trae consigo vida, plenitud, cambio… da fruto.
Lee el Evangelio pensando en que tú eres el sarmiento que unido a la vid que es Jesús darás fruto. Y si ahora mismo tu vida está un poco estancada piensa en las claves que te da hoy el Evangelio (estar unido a Jesús, escuchar su Palabra, permanecer en Él, dar fruto). Lejos de Jesús no hay esperanza, pero con Jesús hay vida. Reza con lo que el Evangelio ponga en tu corazón.

*Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.*

*Domingo, 18 de julio* *Semana XVI del tiempo ordinario, ciclo b*

*Domingo, 18 de julio*
*Semana XVI del tiempo ordinario, ciclo b*

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

*Evangelio según san Marcos 6, 30-34*
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: «Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.» Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado.
Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.

*Pistas*: Parece que simplemente cuenta una anécdota. Estaban cansados y Jesús intenta llevarlos a descansar para además poder compartir lo vivido. Sin embargo, este evangelio encierra muchas enseñanzas.
La primera: Jesús cuida de los suyos. No los usa como mano de obra. Los envía para que realicen su misión, les mandará continuarla, pero Jesús es también su Buen Pastor: les quiere, les cuida, son sus amigos, quiere compartir tiempo con ellos. Así es Jesús también con nosotros.
Imagina la escena. Los discípulos de Jesús están cansados, emocionados, con ganas de compartir. Pero a su alrededor sólo hay gente, todo el rato pidiendo cosas, queriendo estar con Jesús… Marcos nos cuenta antes que acababan de saber la noticia de la muerte de Juan Bautista, amigo de Jesús y de muchos de sus seguidores. Y cuando por fin van a poder hablar de todo eso y descansar… un montón de gente esperándoles.
Aquí está la segunda lección. ¿Cómo ser pastor? Entregando la vida, amando, sintiendo con (con-pasión). Aquella gente necesitaba a Jesús, necesitaba un pastor… Y él no se lo niega, al contrario, con calma, sin pensar en el cansancio ama y guía a los que le necesitan.
Tú también eres pastor de tus hermanos, cada cual en su vocación concreta. Pero además tienes la responsabilidad de ayudar a los demás a acercarse a Jesús, amarles, evangelizar. Acércate a Jesús, síguele, déjate cuidar y educar por Él. Y al mismo tiempo entrégate como Él lo hizo.

*Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.*

Sábado 17 de julio

*Sábado, 17 de julio*
*Semana XV del tiempo ordinario*

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

*Evangelio según San Mateo 12, 14-21*
En aquel tiempo, los fariseos, al salir, planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: «Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre él he puesto mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho; en su nombre esperarán las naciones».

*Pistas*: ¿Cómo es el Mesías? ¿Cómo es Jesús? No tiene nada que ver con una idea triunfalista, o con un líder político o un revolucionario… Jesús no hace un grupo de partidarios para luchar o conspirar contra sus enemigos. Sólo le importa cumplir la voluntad del Padre y hacer presente el Reino de Dios. Cuando tiene que marcharse a otro sitio para seguir su misión, lo hace. Cuando tenga que ir a Jerusalén y dar la cara, también lo hará.
Ése es Jesús, el que habían prometido los profetas, en quien se cumplen las promesas del Antiguo Testamento de un modo sorprendente. Ha venido a curar, a salvar, a anunciar la justicia de Dios (la salvación de Dios), a traer esperanza sin romper al que está herido o hacer caer al que vacila. Justo al contrario. Es el apoyo del que sufre, la luz del que camina en las tinieblas, la confianza del que desespera.
Quieren acabar con Él. Y tienen la ilusión de haberlo logrado. Hoy también Jesús está vivo y te invita a encontrarte con Él y aprender su modo de hacer las cosas. Fíjate en que a pesar de las conspiraciones de los fariseos muchos siguen a Jesús y encuentra en Él salvación. En cambio, los demás quedan encerrados en un mundo de conspiraciones y maldad. Y tú… ¿decides seguir a Jesús?

*Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.*

Viernes 16 de julio (Nuestra Señora del Carmen)

*Viernes, 16 de julio*
*Bienaventurada Virgen María del monte Carmelo *

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

*Evangelio según San Mateo 12, 1-8*
Un sábado de aquellos, Jesús atravesaba un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los fariseos, al verlo, le dijeron: Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado. Les replicó: ¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes presentados, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes. ¿Y no habéis leído en la ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo.
Si comprendiérais lo que significa «quiero misericordia y no sacrificio», no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del Hombre es señor del sábado.

*Pistas*: Jesús no está en contra de las normas o los mandamientos, no está en contra de la ley ni de los ritos. Pero sí del legalismo y de los ritos rígidos vacíos de contenido. En disputa con los judíos sobre el sábado, intenta hacerles ver que han absolutizado una norma, una tradición, poniéndola por encima de las personas y de lo verdaderamente importante.
Esto nos advierte a nosotros también para que no convirtamos nuestra práctica religiosa, nuestra vida de fe o nuestra Iglesia en algo legalista, vacío, superficial o acomodado. Lo central es el encuentro con Jesús, “que es más que el templo”, que “es señor del sábado” y que nos enseña a ser sus discípulos. ¿A quién te pareces más, a los fariseos que señalan a los discípulos de Jesús o a Jesús que vive en la misericordia y el amor?
“Si comprendiérais lo que significa ‘quiero misericordia y no sacrificio’, no condenaríais a los que no tienen culpa”. ¿Qué nos quiere decir Jesús? Es una tentación señalar al que no lo hace bien o ser rígidos y estrictos con los demás para parecer mejores nosotros o para camuflar nuestros defectos. En muchas ocasiones es fácil guardar las formas y señalar al que no lo hace. Pero Jesús nos enseña que el camino es el amor y la misericordia. Así se comporta Él con nosotros y así nos invita a vivir, de un modo nuevo y auténtico.

*Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.*

Miércoles 14 de julio Semana XV

*Miércoles,14 de julio*
*Semana XV del tiempo ordinario”

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

*Evangelio según San Mateo 11, 25-27*
En aquel tiempo, Jesús exclamó: Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor.
Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

*Pistas*: Vamos a situar el pasaje en el contexto. Después de las duras palabras de ayer en las que Jesús recrimina su falta de fe a las ciudades en las que realizó milagros, da una clave para ser capaces de acoger su mensaje: ser sencillos. Ayer decía ¿pretendéis alcanzar el cielo? No podréis ser sabios y entendidos si las personas se llenan de prejuicios y orgullos, porque eso se convierte en un obstáculo. Esto es un regalo y, o se acepta con sencillez, o no se puede conseguir por las propias fuerzas. Y, por eso, sólo en el encuentro personal, en la escucha de la Palabra, en la vida cotidiana como discípulo de Jesús se puede recibir.
Sólo Jesús es el camino. A Él le ha entregado todo el Padre. Y, por eso, lo que haces cada día al rezar es entrar en ese camino de relación que te abre el acceso a la vida divina, a la salvación, a la Gracia de Dios.
Sigue profundizando en el encuentro con Jesús, día a día, como se hace con una amistad. Es un regalo de Dios que haya querido compartir contigo todo a través de Jesús. Si quieres, piensa en los aspectos de tu vida que Dios te está pidiendo que entregues para que te hagas sencillo. Y dale gracias por este regalo, alaba a Dios, entra en su presencia reconociendo su grandeza, su amor, su bondad…

*Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.*

Martes 13 de julio Semana XV

*Martes, 13 de julio*
*XV semana del tiempo ordinario*

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

*Evangelio según San Mateo 11, 20-24*
En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido: ¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza. Os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras. Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al Abismo. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti.

*Pistas*: Jesús critica la dureza de corazón de ciudades en las que ha estado predicando y haciendo milagros, y las compara con ciudades paganas y que son tenidas por pecadoras.
Un refrán español dice: “No hay peor ciego que el que no quiere ver”. Así les sucede a estos hombres, y tal vez a muchos hoy en día. Encerrados en su orgullo, en su “sabiduría”, o a veces en ideologías o justificaciones para llevar un determinado estilo de vida. Creen que pueden “escalar el cielo”, pero son tantas las promesas de verdad, de libertad o de felicidad, que producen todo lo contrario. Sólo Jesús salva, y cerrar el corazón a su mensaje es perder la oportunidad de acercarte a la verdadera vida, a la que da plenitud, por quedarte anclado en lo fugaz.
Este Evangelio es una invitación a abrir los ojos y preguntarte ¿piensas escalar al cielo? ¿con qué fuerzas? ¿te atreves a abrir el corazón a Dios y dejar que te dé una nueva mirada sobre la realidad?

*Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.*

Domingo 11 de julio XV Semana

*Domingo, 11 de julio*
*XV semana del tiempo ordinario*

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

*Evangelio según san Marcos 6, 7-13*
En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. Y añadió: «Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.» Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

*Pistas*: Primero: Jesús llama. Lo primero es la vocación a ser discípulos, a la santidad. Piensa en lo que implica la llamada de Jesús, el camino que se recorre con Él, conocerle… Sentirse llamado es el primer paso. Llamado a la vocación cristiana y llamado a una vocación concreta…
Y después envía. No sólo es estar con Jesús. No es algo para guardarse para uno sino que hay una misión que hacer. Puedes rezar también con esto ¿A qué te sientes enviado? A estar con Jesús, a ser llamado por Él, a ser enviado. El papa Francisco habla de discípulos misioneros, porque ser discípulo tiene la dimensión de anunciar a Jesús y para anunciarle hay que sentirse llamado y seguirle.
Jesús envía desde la comunidad (llamó a los Doce) y en comunidad (de dos en dos). Y les da poder para hacer lo que les pide. Esto es muy importante. Si Dios te llama y te envía no lo hará dejándote desamparado o pidiendo imposibles. Te dará la gracia, la fuerza y el poder que necesitas para cumplir la misión que te encomienda. De ahí la importancia de la Iglesia.
No manda llevar nada superfluo, sólo lo imprescindible para recorrer el camino. Pero hace falta ayuda, pues el camino es duro. Un bastón y unas sandalias para caminar. Pero en el resto de las cosas, como leíamos hace unos días, Dios proveerá.
No importa el éxito humano. No es el objetivo. No se trata de prosperar (quedaos en la misma casa) o de doblegar a los demás (si no os aceptan, marchaos. Son libres pero también responsables de sus actos). Lo que de verdad importa es que llega el reino de Dios. Que las personas son liberadas de la opresión del pecado, del sufrimiento, del mal. Estos hombres hacen lo mismo que Jesús hizo.
Ahora mira a tu propia vida ¿Qué te está diciendo la Palabra de Dios hoy? Piensa en cuál es tu misión y ponte en camino.

*Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.*

Sábado 10 de julio XIV Semana

*Sábado, 10 de julio*
*XIV semana del tiempo ordinario*

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

*Evangelio según San Mateo 10, 24-33*
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados!
No les tengáis miedo, porque nada hay cubierto, que no llegue a descubrirse; nada hay escondido, que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche, decidlo en pleno día, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo.
¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones.
Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo.

*Pistas*: ¡Ojalá fuésemos como Jesús! ¡Ojalá viviésemos como discípulos suyos! Pero ser como Él implica que vamos a provocar en las personas las mismas reacciones que Él causó. Unos serán capaces de descubrir a Dios en los que viven como Jesús enseñó, pero otros se rebelarán, criticarán, conspirarán, lucharán contra la acción de Dios en el mundo. Y el peor sufrimiento no es el que viene de fuera, sino el que viene de dentro. Pero tú, no tengas miedo.
Jesús ofrece un mensaje de esperanza en el Evangelio de hoy: no tengas miedo a las dificultades por vivir la fe y ser testigo de ella. La verdad al final resplandece. No tengas miedo de anunciar lo que Jesús te dice en lo escondido (en la intimidad de la oración). Porque el Padre cuida de ti. Jesús te promete hoy que Dios es providente, que no te abandona, que te cuida y protege. No tengas miedo. Ponte de parte de Jesús y el demonio no podrá engañarte llevándote por caminos que te hagan daño. Porque seguir a Jesús es vivir en la verdad.
“Temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo”. Se refiere al pecado, al demonio, a la mentira… y las consecuencias de esto en la vida.
Te invito a que releas el Evangelio pensando en varias cuestiones: ¿Eres discípulo de Jesús sin tener miedo a las dificultades? ¿Te pones con valentía de parte de Jesús o te dejas llevar por el mundo y sus criterios de una vida acomodada? ¿Te has amoldado al mundo para tener una vida más fácil o apuesta por Jesús?
Hoy Jesús te dice que si pones tu confianza en Dios y caminas en verdad, Él no falla, por dura que pueda ser la circunstancia. Con Él nada hay que temer, pero lejos de Él sólo hay falsas promesas, instantes fugaces de felicidad, no hay esperanza. Por eso: No tengas miedo.

*Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tú vida.*

Miércoles 7 de julio XIV Semana

*Miércoles, 7 de julio*
*XIV semana del tiempo ordinario*

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

*Evangelio según San Mateo 10, 1-7*
En aquel tiempo, Jesús llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia.
Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, el llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el fanático, y Judas Iscariote, el que lo entregó.
A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaría, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca

*Pistas*: en aquellos doce hombres está representado el nuevo Israel. Son doce las tribus de Israel, y los Doce Apóstoles que Jesús elige para que estén con Él. Jesús les ha llamado y les capacita para continuar la obra. Pero lo hace enseñándoles poco a poco. Primero les envía al pueblo judío, entre los suyos.
Jesús deja claro que sus discípulos continuarán su obra y les capacitará para que puedan hacerlo. Enviará el Espíritu Santo que dará poder para ir, ya no sólo a las ovejas descarriadas de Israel -dejando fuera a los extranjeros y paganos-, sino al mundo entero (así terminará el Evangelio de Mateo).
Hoy, Jesús resucitado, sigue llamando y capacitando a hombres y mujeres para que anuncien el Reino que en Jesús se ha hecho ya presente. A cada uno desde nuestra vocación particular: laico, consagrado, ordenado… El bautizado tiene el poder del Espíritu Santo. Es hijo de Dios, forma parte de la Iglesia y tiene el poder y capacidad para anunciar y hacer presente el Reino. Hoy el Evangelio presenta la llamada de los apóstoles. Puedes mirar a la tuya propia también.
Recuerda que ser discípulo significa seguir a Jesús, creer en Él y acoger el don del Espíritu Santo, que te da autoridad y capacidad para luchar contra el mal, el pecado, el sufrimiento… haciendo lo mismo que hizo Jesús y que ha hecho la Iglesia desde el comienzo. Y hoy la Iglesia nos invita si cabe más vivamente a ser discípulos misioneros. Es decir, a vivir la propia fe y anunciarla.
Este Evangelio puede servirte para un doble examen de conciencia. Por un lado, tu parroquia, comunidad, grupo cristiano ¿vive esta dimensión de ser discípulo, ir y proclamar con poder? Por otro, tú mismo, personalmente ¿eres consciente de la autoridad que Jesús te da al llamarte y enviarte en tu situación concreta? Fueron un puñado de personas concretas, con sus nombres, sus personalidades, su manera de hacer las cosas lo que Jesús eligió. Necesitó su sí, ellos respondieron. ¿y tú?

*Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida *

Martes 6 de julio XIV Semana

*Martes, 6 de julio*
*XIV semana del tiempo ordinario*

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

*Evangelio según San Mateo 9, 32-38*
En aquel tiempo, llevaron a Jesús un endemoniado mudo. Echó al demonio, y el mudo habló. La gente decía admirada: Nunca se ha visto en Israel cosa igual.
En cambio, los fariseos decían: Este echa los demonios con el poder del jefe de los demonios.
Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el evangelio del Reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias.
Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor».
Entonces dijo a sus discípulos: La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.

*Pistas*: Jesús siente compasión de las gentes porque están «extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor”. Él ya está luchando contra el demonio, el mal, el sufrimiento y el pecado. Ya está anunciando la Buena Noticia, el Evangelio del Reino. Cura y sana. Pero quiere trabajadores que vayan con Él, en su nombre, que hagan lo mismo que Él ha hecho. Que traigan el Reino, anuncien la Palabra, luchen contra el demonio, sanen a las personas… Para que la muchedumbre no se sienta ni estén como ovejas sin pastor.
Los que tenían que ser pastores, se ponen contra Jesús. No le reconocen, no quieren luchar con Él. Es duro cuando sucede esto. Si estás sirviendo en la Iglesia, examínate, no vayas a ser de los que creyendo ser pastores se ponen contra el Pastor. Si estás sirviendo y te sientes sólo, reza. Hoy el Evangelio te pide rezar para que Dios envíe trabajadores a su pueblo. Reza para que no falten, para que haya más que luchen con Jesús. Pero esta oración implica un compromiso. Esforzarte por ser un obrero según su corazón. Y si todavía no has dado el paso pregúntate: ¿Y si Dios te llama a ti a ser su obrero? ¿en qué te llama a trabajar a su lado? No quiere decir que tengas que meterte cura o monja, ¿en dónde te está llamando el Señor a trabajar?
La acción de Dios siempre tendrá personas que se admiren y otras que critiquen. Unas que lo acepten y otras que busquen la manera de darle la vuelta y negarla. Reza y escucha qué te pide Dios a ti. No tengas miedo y déjate guiar por Él, que nunca defrauda.

*Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.*